Autora: Dra. Carolina Escarrá.
Amanecerá y Veremos
Irán sigue ejerciendo su derecho a la legítima defensa, ante la agresión bélica de Israel y de EE.UU. El 1 de marzo, los agresores martirizaron al Ayatollah Alí Khamenei, quien decidió permanecer con su pueblo y no irse a esconder cobardemente como hizo Netanyahu al parecer, en Alemania. La Guardia revolucionaria eligió a Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo. En su primer discurso como Mandatario, pidió a los países vecinos que cierren las bases militares estadounidenses en sus territorios y confirmó el cierre del estrecho de Ormuz para EE.UU., Israel y sus aliados, algo que Irán ha materializado, llegando incluso a bombardear dos barcos cargueros que intentaron pasar por ahí sin autorización.
Luego de destruir varias bases militares estadounidenses y de expulsar a ciertas empresas genocidas, especialmente las tecnológicas, la Guardia revolucionaria de Irán bombardeó centros de producción de armas militares aeroespaciales y centros logísticos de reabastecimiento aéreo de Tel Aviv y Ben Gurion, en el corazón de Israel, además de instalaciones estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, Qatar, Arabia Saudita. También lanzó una lluvia de misiles sobre la Palestina ocupada luego de confirmar el martirio del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani. El Ministerio de Salud de Irán informó recientemente que más de 400 mujeres y niños han sido asesinados por el sionismo israelo-estadounidense, que bombardeó otra escuela.
ATAQUES AL LÍBANO
En el Líbano se registran más de mil víctimas mortales y cerca de un millón de personas forzadas a desplazarse, según Naciones Unidas. Israel utilizó fósforo blanco de acuerdo con Human Right Watch, y un alto funcionario militar sionista dijo “vamos a hacer lo mismo que en Gaza”, es decir, fabricar pueblos fantasmas según reseña del medio The Guardian. Un verdadero “laboratorio de ocupación” que va más allá de debilitar o eliminar a Hezbollah.
Se puede ver la actualidad de los textos del filósofo francés Deleuze, quien, en marzo de 1978, tras una de las invasiones israelíes al sur del Líbano escribió que “el modelo Israel-Palestina es determinante en los problemas actuales del terrorismo, incluso en Europa. La alianza mundial de los Estados, la organización de una policía y de una jurisdicción mundiales, tal como se están preparando, desembocan necesariamente en una extensión en la que cada vez más personas quedarán asimiladas a ‘terroristas’ virtuales”.
CRISTO - SIONISMO VENCIDO
Trump respondió diciendo “no necesitamos la ayuda de nadie”,
y sigue amenazando con aumentar los ataques para recuperar el control del
petróleo de la región, que llegó a superar los 100 dólares el barril, y afecta
también el tránsito de fertilizantes, semiconductores y otros elementos clave
de la economía global.
Washington bombardeó objetivos militares en la isla de
Kharg, de donde sale más del 80 por ciento de la exportación del petróleo iraní
en el Golfo Pérsico, para presionar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz,
pero Irán se mantiene firme en su posición. Incluso, The New York Times publicó
un editorial en el que dice que Trump declaró la guerra a Irán “sin explicar su
estrategia al pueblo estadounidense ni al mundo. Ahora parece que, en realidad,
no tenía ninguna estrategia definida”. También renunció el director del Centro
Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, aduciendo que no
puede apoyar la guerra a Irán que “no representaba ninguna amenaza inminente
para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la
presión de Israel y su poderoso grupo de presión estadounidense”. Además, la
gasolina está subiendo en EE.UU. y en algunos estados pasó los cinco dólares
por galón.
Trump le exigió a China que mande barcos de guerra para
Ormuz, pero los chinos más bien llegaron a un acuerdo con los iraníes, de libre
navegación por el estrecho. Además, Trump propuso postponer el encuentro con el
presidente Xi Jinping, previsto para finales de marzo. De acuerdo con Pepe
Escobar, en el estrecho de Ormuz hay cuatro niveles: China que tiene libre
tránsito; los países que piden a Irán libre paso con dos casos en particular: Bangladesh
sin problemas siempre que se identifique y la India que tiene el paso prohibido;
el nivel 3 es que cualquiera que tenga lazos con EE.UU., Israel, Europa u otras
naciones hostiles como Japón o Corea no tienen permiso; y el cuarto nivel es cualquier
otro país que si no pide permiso a Irán e Irán se lo concede, no puede transitar
por el estrecho de Ormuz.
